A lo largo de los años la mujer ha sido puesta bajo
el dominio del hombre en donde se le ha obligado a callar sus deseos, es así
como la mujer se vio con el derecho de levantar la vos y demostrar que no es un
producto de utilidad para la conveniencia de los otros, sino que también tienen
pensamiento vos y voto. Fue así como Shirin tuvo la valentía de dar inicio a
esto, diciendo: “si los
derechos humanos no son respetados en algunos países musulmanes, es a causa de
que cierta gente está realizando una interpretación completamente errónea de
las leyes del islam”.
Shirin Ebadi debido a su gran perseverancia y su renuencia a ser silenciada
se ha ganado la admiración y el respeto de órganos humanitarios en todo el
mundo. Una mujer que lucha por los derechos de la mujer, niños y por una
democracia en su país.
Shirin nació en la ciudad de Hamedan. Su padre fue uno de
los primeros profesores de ley comercial y escribió varios libros. Con gran
afecto su madre dedicó todo su tiempo a la educación de sus tres hijas y su
hijo, todos universitarios. Al año de nacer Shirin, la familia se mudó a
Teherán. Shirin se graduó como abogada en la Universidad de Teherán en 1968 y
en 1969 se convirtió en unas de las primeras juezas mujer de su país .Al mismo
tiempo continuó estudiando y obtuvo el doctorado en ley privada con honores, a
los 28 años de edad, en 1975 hasta el año 1979, fue nombrada presidenta de la corte de la
cuidad de Teherán, convirtiéndose así en la primera abogada mujer de Irán y que
milita hasta nuestros días por los
derechos de la mujer y la democracia en
su país. Hoy en día Shirin Ebadi está casada y tiene dos hijas. Además del
Premio Nobel de la Paz que recibió en 2003, Shirin ha sido galardonada con
varios premios internacionales. Trabaja como abogada y también hace clases en
la universidad de Teherán.
Es por
ello que después de la revolución islámica de 1979, se prohibió el ejercicio de
la función de juez a las mujeres, por lo que todas las juezas iraníes fueron
apartadas del cargo y destinadas a trabajos administrativos. Shirin fue
designada como secretaria del mismo tribunal que anteriormente presidía.
Protestó por ello y obtuvo una promoción como consejera en el ministerio de
Justicia. Insatisfecha, solicitó permiso para una jubilación anticipada que le
fue concedida.
Debido al
cierre durante años del Colegio de Abogados de Irán por las autoridades
revolucionarias, Shirin tampoco pudo obtener una licencia para dedicarse a la
abogacía, así que durante su largo periodo sin empleo Shirin escribió varios
libros y artículos sobre temas de derechos humanos, hasta el año 1992 que
finalmente tras dos años de negársela obtuvo su licencia y pudo abrir un
despacho propio, así fue que defendió muchas víctimas de abuso de menores y
asesinato.
Tras
varios años ejerciendo como abogada en juicios por asesinato y divorcio,
comenzó a asumir también la defensa en casos con implicaciones políticas a
escala nacional, ejerciendo como abogada como por ejemplo en el asesinato del
matrimonio Foruhar, o del estudiante Ezzatollah Ebrahimneyad (asesinado en el
asalto de las milicias basiyíes a la residencia de estudiantes de la
Universidad de Teherán en 1999). En el transcurso de este último caso, Shirin
fue acusada de hacer enfrentamiento hacia el presidente Jatamí (clérigo dominante en ese año) haciendo
indicios de la responsabilidad de agentes gubernamentales en el asesinato de
estudiantes, por lo que fue detenida y pasó tres semanas en la cárcel en el año
2000, aunque su condena a cinco años de cárcel y la retirada de su licencia
fueron revocadas..
También,
Shirin fue co-fundadora de dos organizaciones no gubernamentales, La Asociación
de defensa de los derechos de la Infancia, en 1995 de la que fue principal
responsable durante cinco años y el centro para la defensa de los derechos
humanos establecido en 2001 con el fin, de acuerdo con sus estatutos, de
proporcionar "defensa legal gratuita a los perseguidos por motivos de
conciencia y políticos" y "apoyo a las familias de presos políticos y
de conciencia", así como de "informar sobre los casos de violaciones
de los derechos humanos en Irán".
Posteriormente
el día 10 de octubre de 2003, el comité Noruego del Nobel otorgó a Shirín Ebadí
el Premio Nobel de la Paz en razón de "sus esfuerzos por la democracia y
los derechos humanos", reconociendo su atención particular a la
"lucha por los derechos de mujeres y niños". El comité reconoció su
sensatez profesional y su valentía al no dejarse amedrentar por las constantes
amenazas contra su vida.
La
decisión de galardonar a Ebadí sorprendió a buen número observadores, que
creían que ese año se le daría el premio a Juan Pablo II por su avanzada edad
es por eso que cuando nombraron a Ebadi los partidarios del papa polaco
criticaron el carácter político de la elección, comparándola a los premios
otorgados a Lech Walesa o Mijaíl Gorbachov, y objetando que ninguna de la
actividades previas de Ebadí se correspondía con los criterios fijados para el
premio por Afred Nobel: "la persona que haya hecho más o mejor por la
fraternidad entre las naciones, por la abolición o la reducción de los
ejércitos y por la organización y promoción de congresos de paz". Las
autoridades y los medios de prensa gubernamental dentro de Irán también
manifestaron su recelo ante la concesión del premio tachando el acontecimiento
de acto político de una institución pro-occidental, o bien reconociendo el
mérito con cautela. Shirin recibió también críticas al acudir a la ceremonia de
entrega en Oslo sin cubrirse el pelo, como impone la legislación iraní.
A su vez
en el año 2008 el gobierno iraní cerro el centro para la defensa de los
derechos humanos y desde entonces que la familia de shirin a sufrido un
implacable acoso, a demás de las amenazas de muerte hacia ella.
En
síntesis Shrin Ebadi es
la mujer, la abogada, que se ha visto envuelta en varios casos políticos
controvertidos. Ha defendido a las familias de escritores e intelectuales que
fueron asesinados en los años 1999 y 2000, trabajó activamente y con éxito para
identificar a los responsables del ataque a la Universidad de Teherán en 1999,
en el que varios estudiantes murieron. Como consecuencia de esto, Ebadi ha sido
encarcelada en numerosas ocasiones, por esta razón, el Comité Nobel destaca que
"como abogada, juez, conferenciante, escritora y activista, ha hablado
claro y fuerte en su país, Irán, y fuera de sus fronteras además que representa
al Islam reformista y aboga por una nueva interpretación de la ley islámica que
esté en armonía con derechos humanos tales como la democracia, la igualdad por
encima de la ley, la libertad religiosa y de expresión. En cuanto a la libertad
religiosa, cabe destacar que Ebadi también incluye los derechos de los miembros
de la comunidad Bahai, que ha tenido problemas en Irán desde su fundación.
Creo que tal cual como ella declara en
uno de sus tantos diálogos como por ejemplo en la que dice “ los derechos
humanos son indivisibles, la libertad sin justicia social no sirve y la
justicia social no tiene sentido en ausencia de las libertades individuales” el
terrorismo tiene dos fuentes, la ignorancia y la injusticia, hay que erradicar
el analfabetismo del mundo y reducir las fuentes de injustica”, “el islam ha
sido malinterpretado, ninguna ley islámica dice que repriman a las mujeres y
violen sus derechos”, podemos ver con estas palabras el valor que su país no está dando
hacia la vida humana, hacia los derechos, no son primordial, encuentro
una gran falta de conciencia en la justicia iraní y eso es lo que proclama,
Shirin Ebadi, tantos años y a pesar de ser escuchada y apoyada por otros
países, en su país aun no hay grandes cambios ya que la mayoría de las cosas la
solucionan a base de guerras, exilio o sanciones que atentan contra la vida
humana y ella es un gran ejemplo de esto.
Finalizando, siento que a pesar de las
muchas mujeres que han luchado por el bien de la paz Ebadi ha mostrado una gran
fortaleza y los seguirá demostrando ya que hoy en día su país aún sigue con esa
misma ideología, pero mientras ella siga
considerando que la sociedad no merece llamarse civilizada hasta que no sean
respetados los derechos de las mujeres y los niños, este contra la violencia,
crea que es fundamental que el poder político de un país sea elegido,
construido sobre la base de elecciones democráticas considerándolo como el
mejor camino para cambiar las actitudes y resolver conflictos, todo puede
cambiar algún día.




